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Política

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Abandono Nacional: el paso fronterizo Monte Aymond sigue sin servicios y peligra su funcionamiento.

Dos semanas sin luz, agua y gas en el paso fronterizo, demuestra desidia del gobierno nacional en seguridad de fronteras

 |  11 de Julio de 2017 (00:55 h.)
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Permanentemente asistimos a la enumeración de las medidas que se toman para agilizar el flujo turístico, el comercio regional y la seguridad en las fronteras. No sabemos si Santa Cruz está al margen de ese discurso. El paso fronterizo Monte Aymond está hace 2 semanas sin servicios. Personal de Aduana, Migraciones y Gendarmería cumple funciones en las instalaciones chilenas, gracias a la solidaridad y predisposición de sus pares trasandinos.

Esta no es una nota de opinión, sino de datos objetivos; sin embargo, no se puede mencionar lo que vamos a desarrollar en adelante, si no se tiene en cuenta el marco en el que suceden estas cosas. El gobierno nacional hace una importante avanzada para explicarle a la opinión pública los esfuerzos para combatir el narcotráfico, asegurar las fronteras y dotarlas de los elementos necesarios para que los funcionarios de Aduanas, Migraciones y de Gendarmería Nacional, puedan cumplir acabadamente con sus objetivos y se presume, con las comodidades necesarias y suficientes, teniendo en cuenta que los puntos fronterizos, en general y en particular en Santa Cruz, están ubicados en lugares de difícil acceso, alejados de los centros urbanos, aislados comunicacionalmente por vía celular y por dificultades extremas en invierno con las grandes nevadas y fuertes vientos que se generan en la región.

Desde el 23 de junio de este año, comenzaron a visibilizarse serios problemas edilicios y de servicios, tanto en el inmueble para el público, que funciona en el Paso Integración Austral Monte Aymond, a 66 kms de Río Gallegos, como en los inmuebles temporarios que se levantan en sus alrededores, para alojamiento del personal de Aduana, Migraciones y también en el sector de viviendas de Gendarmería Nacional.

Debido a estas fallas, las grandes heladas y la falta de mantenimiento, todo el complejo fronterizo de Monte Aymond, del lado argentino, quedó fuera de servicio. Sin gas, luz ni agua, el personal de Aduanas y Migraciones, junto al de Gendarmería, se tuvieron que trasladar a las instalaciones que allí posee el gobierno de Chile. “Es que dentro del recinto donde debe ser atendido el viajero, era imposible permanecer sin calefacción, sin baños y sin electricidad”, destacó una fuente a OPI “y la buena voluntad de los chilenos, hizo que de alguna manera, aún precariamente, pudiéramos atender estas dos semanas que fueron un verdadero caos”, destacó.

Cabe destacar que si los funcionarios chilenos no hubieran optado por dar refugio y alojamiento a los funcionarios de Aduana y Migraciones argentinos, el paso fronterizo estaría cerrado al público, es decir, se hubiera cortado la única vía de comunicación entre el continente y Tierra del Fuego, por el cual en los días de semana, cruzan a Chile alrededor de 1500 personas y sábados y domingos se atienden alrededor de 4500 personas más el tránsito pesado, transporte de todo tipo con destino a Chile y a Tierra del Fuego.

Nuestras fuente hicieron un reconocimiento especial al coordinador del complejo fronterizo chileno Mario Kusanovic, quien “puso toda la infraestructura del lugar a disposición de todo el personal argentino, para poder seguir brindando el servicio a los viajeros”, indicaron.

Cabe señalar que las autoridades fronterizas de Gendarmería Nacional y de acuerdo a lo que OPI pudo saber extraoficialmente, han cursado reiterados reclamos al Ministerio del Interior a cargo de Rogelio Frigerio, para que se adecuen las instalaciones, se proceda a dirigir partidas con fondos para mantenimiento y poner a los servicios e inmuebles que están allí, en condiciones habitables para el personal temporario que está en el lugar (rotativamente) durante 15 días, aproximadamente y también del salón de atención al público que transita por el paso Integración Austral.

Algunos funcionarios de la Aduana, apuntaron decididamente a la falta de altitud que tiene la administradora de la ADUANA, Silvia Andrea Sanz, quien en pleno conocimiento de la precariedad en la que se desenvuelven los agentes de la AFIP, no ha realizado el reclamo correspondiente ante sus superiores, teniendo en cuenta que, quienes desempeñan allí sus tareas son agentes alejados de sus familias y que, además, sufren los descuentos diarios por el alojamiento que utilizan los días de servicio en el lugar de frontera.

En las dos semanas que ha durado este inconveniente, se ha podido determinar que los gendarmes duermen en el paso fronterizo sin calefacción ante la falta de gas y electricidad y los funcionarios de Migraciones, deben volver a la ciudad de Río Gallegos, distante a 66 Kms de Monte Aymond, por la misma razón, con lo cual el tiempo de atención está críticamente reducido ante estos inconvenientes.

Hoy 10 de julio, el edificio de lado argentino está funcionando de manera precaria, sin calefacción en el hall central donde permanecen los turistas, transportistas y viajeros, lugar donde se generan importantes esperas para realizar los trámites migratorios y aduaneros que son de rigor.

El malestar y malhumor del personal que desarrolla allí sus tareas, se percibe como resultado de esta desatención del gobierno nacional a las necesidades básicas de un paso fronterizo que no cuenta con las mínimas condiciones como para que los agentes puedan llevar a cabo su tarea sin complicaciones y mejorar las prestaciones en calidad y velocidad, algo que permanentemente reclaman los viajeros, por las extremas demoras que se producen, en general, por falta de la logística necesaria para que los funcionarios argentinos cumplan su labor con eficiencia y comodidad. (Agencia OPI Santa Cruz)